Junior Sensitive

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Junior Sensitive está especialmente diseñado para cachorros con el sistema digestivo sensible. Gracias al proceso de hidrolizado enzimático, todas las proteínas de la carne de pollo se hacen altamente digeribles.

El procesado del pescado fresco (Lota Protein, LT) garantiza proteínas de máxima calidad.

Probióticos, prebióticos, mos, fos cuidan de la flora intestinal de su cachorro.

Contiene Omega 3, Omega 6 y DHA para garantizar un correcto desarrollo tanto físico como intelectual.

Taurina, glucosamina, l-carnitina, lisina, condroitina, cuidan cada detallen de la salud de su cachorro.

Ideal para razas de cualquier tamaño gracias al diseño de su croqueta y su alta palatabilidad.

Sabor: Carne y pescado.
Tamaño de croqueta: 45/100
Transición: de 2 a 4 días.

INGREDIENTES

poste-170 Carne de pollo hidrolizada y pescado azul (proceso Lota protein, LT) (32%) (procede de carne y pescado aptos para consumo humano), arroz integral 25 %, legumbre, grasa de ave, huevo entero deshidratado, proteína vegetal, proteína plasmática, aceite de pescado rico en omega 3, probióticos, prebióticos, complejo glucosamina y condroitina, levadura de cerveza, FOS, MOS, pulpa remolacha, bífido bacterias, yuca, alfa tocoferoles, acido fólico, L-lisina, aromas naturales, antioxidantes naturales, vitaminas y minerales.

COMPONENTES ANALÍTICOS

Proteína Bruta: 29 %, Grasas brutas: 19 %, Fibras brutas: 2 %, Cenizas brutas: 5,2 %, Humedad: 10 %, Calcio: 1,3 %, Fósforo: 1,1%, Potasio: 0,6 %, Ácido linoleico: 3,3 %, L-lisina: 1,5 %, DHA: 0,7 %, EPA: 0,5 %, Omega 6: 2,4 %, Omega 3: 1,6 %.

Energía metabolizable: 4135 kcal/kg.

Vitaminas y aditivos nutricionales (UI/Kg):

Vitamina A: 24000 UI, Vitamina D-3: 1500 UI, Vitamina E: 600 mg, Hierro: 350 mg, Yodo 0,4 mg, Manganeso: 6 mg, Cobre: 10 mg, Selenio: 0,5 mg, Zinc: 350 mg, Condroitina + glucosamina: 2100 mg , L- carnitina: 75 mg,Taurina: 1150 mg, Biotina: 0,18 mg, Ácido fólico: 0,6 mg.

MODO DE EMPLEO

juniorsensitivegif.gifSi nos guiáramos únicamente por el peso corporal del perro para establecer unas cantidades recomendadas estaríamos olvidando los factores más importantes a la hora de establecer la guía de alimentación correcta.

Las necesidades energéticas pueden variar por motivos de factores externos, de metabolismo, de nivel y tipo de ejercicio, de la raza, de la temperatura ambiental, de operaciones, de la ansiedad, de perros con fobias, etc.. incluso pudiendo variar en el mismo animal en diferentes temporadas. Una adaptación a cada caso se hace necesaria si deseamos controlar su peso y su buen estado físico, efectuando cambios apropiados en el aporte diario de su ración alimenticia. Para cubrir una necesidad de suplemento moderado de sus necesidades energéticas solo habrá que aumentar la ración diaria del animal, y a la inversa si fuera necesario disminuir el aporte energético. En el caso en el que las necesidades energéticas del perro exigieran un variación elevada y no moderada, tanto a la baja (inferior al 1% de su peso corporal) como a la alta (superior al 3% de su peso corporal), en ese caso deberíamos cambiar el producto que utilizado por otro con características más apropiadas para él.

La energía metabolizable de cada producto, que siempre indicamos, es un aspecto primordial a la hora de establecer la cantidad apropiada.

En Nutrición Canina NfNatcane, la calidad de las materias primas unido a la digestibilidad y asimilación de su alimento, y la E.M. elevada, se traduce en necesitar, en condiciones normales, menos cantidad que la media actual de mercado.

Con Junior Sensitive, comenzar con la referencia del 1,9 % del peso corporal del perro y variar si fuera necesario, tal y como hemos explicado, en función de sus necesidades.

En esta orientación tenemos en cuenta las características medias de un perro que se ajuste a la fórmula de Junior Sensitive.

RECOMENDACIONES

No dejar la comida a la libre disposición del perro. Ofrecer por tomas y esperar 10 minutos y si no la ha terminado retirarla hasta la próxima toma. Debemos ser nosotros los que ajustemos su dosis y no el propio perro, ya que esta segunda opción, en la mayoría de los casos derivará en no aportar las dosis correctas (con riesgo de soprepeso o déficit nutricional y calórico), o correr riesgos de torsión de estómago o indigestiones, o en que el perro pierda interés en la alimentación que realmente le aporta todo lo que necesita, “exigiendo” cambios a comida casera, y desequilibrando de esa forma su aporte nutricional correcto.

Por otro lado, gestionando nosotros su comida conseguiremos que ante una patología que curse con falta de apetito, seamos conscientes de ello con prontitud, y nos permita poner los medios oportunos a tiempo de no empeorar.

Otro beneficio sin duda, es que el perro valorará la comida, y nos permitirá recompensarle de esa forma por comportamientos que nos interese generalizar.

Dejar siempre un cuenco con agua fresca y limpia a disposición del perro.

Mantener el saco en un lugar fresco y seco.

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